
“Erase una vez, una bella mujer que tenía una perfil en una página personal, a las que le gustaba la lectura de libros de ficción, complexión delgada y del signo de libra; la cual recibió un mensaje de otro usuario, cuyas fotos dejaban ver que era un hombre apuesto con un perro labrador, y según sus gustos, su película favorita era la de Rambo 2, el perfil decía: soltero, por lo que decidió contestar sus mensajes, chatearon y chatearon, hasta que se conocieron, ahí fue donde el pudo notar que la foto principal era un poco más vieja y sin unos quilos menos, y ella supo que él veía más alto en sus imágenes, y el perro era más simpático que el amo”..
Parece irónico que una maquina tan fría e impersonal, diseñada para un individuo como lo es las computadoras, puedan llegar a ayudarte a encontrar a alguien, una pareja
¿Qué es el amor? Aún no tengo la respuesta exacta, cuando era más joven pensaba que solo era un invento de los antiguos poetas para llevar a las mujeres a la cama, ya que nacemos solos, pero queremos morir acompañados
Vivimos, crecemos y morimos, pero si tenemos un poco de suerte en la vida conocerás alguna vez a alguna persona que cambiara los colores de la vida, haciéndola más brillante, haciendo que toques el cielo con los dedos.
El Internet tiene tantos usos ociosos, ver videos, tener páginas personales, y ahora, parece toda la gente busca el amor en Internet, llama mi atención el cómo las personas piensan que ya lo buscaron en todos lados y no queda otro lado más, o de plano las relaciones interpersonales ya no tienen tiempo para ir a beber café.
Algunas veces, uno piensa que el amor tal vez se encuentre en algún otro lugar recóndito, conectado a una computadora o tal vez solo sea el hecho de que te puedes conocer gente sin dejar que se acerquen demasiado para lastimarte, aparentemente lo único que necesitas para esta clase de amor es: una computadora, un correo electrónico, algunas fotos que te gusten y tiempo libre para escaparte una que otra vez del mundo real y buscar en la red.
Uno usa el Internet para todo, bajar música, chatear por horas, ver porno, pero no te esperas enamorarte o que te guste alguien, o por lo menos eso era antes de que el amor “tecleado” se pusiera de moda.
Pero como en todas las situaciones de la vida, a veces se da y algunas veces no tanto, lo que pasa es que hoy en día la gente quiere un amor de película, fantasioso o tal vez este amor ha sido el que el ser humano siempre busca, ese ser perfecto que se refleja en las pinturas, novelas y películas del tiempo, pero uno se rinde y termina con otro ser humano, te cansas de buscar al ser mitológico, para encontrarte con otro mortal común al igual que tú.
La curiosidad es la hace apegarse a esta clase de situaciones, o tal vez de sueño goajiro de que algún bello príncipe o princesa vendrá de tierras lejanas a salvarte del ocio, de las juntas, del café de cafetera de oficina, de tu realidad para conformar otra, una que parece que solo en línea puede obtener una diferente percepción de la vida, incluso una personalidad que no sería expuesta de no ser por el hecho de estar escribiendo lo que piensas, no lo que aparentas, más aun así, uno de los puntos malos de esta clase de relaciones es el hecho de que las personas pueden ocultar mucho y mostrar solo lo que sus palabras o sus cámaras quieran revelar, uno tiene que resignarse a el pedazo de realidad que se le es compartido; aunque por otro lado, el hecho de que las personas se puedan poner a platicar sentados, aunque suene como algo muy sencillo, algunas veces no lo es tanto, conocer el cómo piensa y se expresa una persona, así que tal vez esas relaciones no son tan ilógicas como algunas veces aparentan serlo.
Nadie puede ver a través de los ojos de enamorado, más que la persona que lo mira en carne propia, no podemos saber lo que otros labios sienten al besar por qué no son los nuestros, así que bien o mal, los novios por Internet seguirán existiendo, hasta que se invente algo mejor.








